martes, 30 de octubre de 2007

1 de noviembre

Por el murmullo de la milpa,
se siente el canto
de la tierra.

En aquellas noches claras,
donde la luna se vuelve
espesa y blanca,
cremosa y misteriosa.

El tiempo ha llegado de ofrecer,
algo a los ancestros...

Porque la tierra húmeda,
llama a las ánimas y santos.

angeles...

Los ángeles de mi religión, son ángeles sin alas, no son canches, ni de ojos azules, algunos ni siquiera son atractivos... Porque deben ser ángeles?

Los ángeles de mi religión, no son ángeles a tiempo completo, y no siempre son Miguel, Gabriel o Rafael; cambian de nombre y de rostro, siempre que planean ser en su obra, como una forma de pasar por anónimos. Para que no les pidan, sin merecer su ayuda.

Son ángeles justos, no sirven a quien prende una vela y reza antes de dormir todos los días, sirven a quienes no excusan su realidad bondadosa, con mercadería barata; y talves ayudan a quienes son los que no los merecen, cuando el desconsuelo llega profundo y hondo, y hace sentir a corazones que poco o nada tenían de su nombre.

Los ángeles de mi religión, son en apariencia iguales a mi, a tí a cualquiera que vea en la calle o la casa; con errores, unos a veces más graves, otros no tanto, algunos de estos ángeles incluso son ateos, pero eso no le quita a ellos ni a nadie, de vez en cuando ser tocados por luz Divina.

y ayudar al hermano sin interés alguno, en estos tiempos algo tan común como ver a un gato verde....

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ve a mí

Ven a mí dulce muerte,
sedúceme con tus cadavéricas
manos;
tómame
y acaba con mis penas.

Con tus labios
pintados de negro,
besa al aire y
silencia este avispero que
pica mi vida.

Ven a mí dulce muerte,
que tal vez sea mejor mi recuerdo...

Llévame al más allá,
llévame cabalgando una estrella indomable.