No pienses que soy inmune;
las mareas oscilan, las lunas
sonríen, contemplan ,
sonríen de nuevo
y se esconden.
No pienses que soy inmune,
a la dorada miel de tus ojos,
que el viento cambia y las velas están abiertas.
sonreiremos y zarpemos conforme al plan.
No pienso que seas inmune,
a las hermosas charlas y la bonhomía
que a mi lado vives.
Fugaces, negando, fugaces forzando.
-Renegando destinos mancomunados.