domingo, 20 de octubre de 2013

Soldado del Pueblo


Hoy 20 de octubre, renuevo que soy producto de la revolución de 1,944.  Más sabio, más orgulloso de mis orígenes y más comprometido con mis causas.  Digo, soy producto de la revolución, porque mi abuelo Basilio Barrios (Chilo), QEPD, estuvo a punto de ser fusilado por el gobierno militar de Guatemala, debido a su liderazgo político y comunitario en la costa sur y Quetzaltenango (incluso fue alcalde de Mazatenango en ese tiempo), su fecha de fusilamiento en 20 de octubre de 1944, cuando justo en el paredón, los revolucionarios triunfan en la revolución, tomando la prisión militar donde se encontraba él, liberándolo de esa pena injusta.

El siempre dijo que el 20 de Octubre era su segundo cumpleaños, porque ese día gracias a esa revolución que apoyó, el había vuelto a nacer...

Si la revolución no hubiese triunfado, ni mi padre, ni buena parte de mis tios, primos, mi hermano y yo, existiríamos, ya que mi papá nació en 1,950.

Este 14 de Septiembre, se cumplieron 100 años del natalicio de uno de los protagonistas de esta revolución, un quetzalteco de los más ilustres, gran militar, líder nato, un patriota en estado puro, un ejemplo de guatemalteco.  Hablo de Jacobo Arbenz Guzmán.  Parte del triunvirato que derrocó a Ponce Vaides, y posteriormente presidente de Guatemala, durante la primavera política nacional.

La historia muchos la sabemos, son heridas que todavía sangran profundo en nuestra patria.

Hoy quiero homenajear al "Soldado del Pueblo.", con estas humildes palabras de alguien que llegó a existir, gracias al triunfo de la Revolución.

Soldado del Pueblo

Soldado del pueblo,
balas de progreso,
ejercito de paz.

Misiles color esperanza,
 bombas color primavera, 
marcha hacia la libertad,
Santo Tomás y el Atlántico
aparecieron en el horizonte.

10 años, eternamente dorados,
10 años eternamente adorados,
10 años de Primavera.

Tan sólo 10 años fuímos patria,
10 años, donde los sueños llegaron más alto que el mecapal,
10 años en los que la patria caminó, y todos acompañamos.

Soldado del pueblo, hay héroes.
Soldado del pueblo, hay mártires.

Soldado del pueblo, no hay monumentos.

Soldado del Pueblo, amigo del campesino.
Enemigo del Imperio.

La fruta podrida, contamino todo el canasto,
El tirano escupió nuestra faz, 
¡Ay dolor, la rabia roe y 
sigue corroyendo nuestros días.!

Águila calva, trapera, voraz mancillaste nuestra libertad,
viperina corrompiste y sigues corrompiendo, pudriendo lo que tocas.

 La Patria lloró a su hijo, humillado, exiliado.
La Patria llora,  al no tener mas hijos ejemplares.

¡Guatemala se desangra, necesitamos sangre tipo A(rbenz).!








lunes, 23 de septiembre de 2013

Memoria de corto plazo

Quetzaltenango, es un enclave entre las montañas, a mitad de camino entre la frontera con México y la ciudad capital de Guatemala. Es un lugar que es cuna de artistas de toda índole, líderes y deportistas, pero sobre todas las cosas:  Luchadores.

Históricamente nadie nos ha regalado nada, hemos tenido que luchar contra mil vicisitudes, para ganar lo que hemos ganado por derecho propio, para ser dueños de lo que somos con todo merecimiento.  Esa lucha, este apego, esa identidad, nos hizo ser patria, libre, independiente y soberana, nos hizo ser la segunda ciudad en importancia política y económica del país, no por que esperamos lo que el gobierno nos diera, si no porque somos tierra de emprendedores, gente que por amor a su terruño lo ha sacado adelante.

El deporte es parte de esa identidad, los Danilo López, los Mario Camposecos, los campeones de La Esperanza, tantos y tantos deportistas quetzaltecos, que ellos como nosotros los ciudadanos, hemos luchado contra los prejuicios, la falta de apoyo intencional y las trabas de representar esos límpidos y sagrados 3 colores de la bandera altense.  Quetzaltenango es una tierra de lucha, lo fuímos prehispánicamente, aca murió de pie Tecún Umán, aqui a tán solo unos pasos de mi casa, fusilaron a los caudillos mártires de 1,838.

No todo son victorias, hemos sufrido infinitas derrotas, hemos visto como nuestros monumentos han sido demolidos, como nuestros líderes han sido fusilados, como nuestro ferrocarril fue desmantelado, hemos visto como nuestro Arbenz fue vilmente derrocado, hemos muerto y renacido cual fénix muchas, muchas veces, hemos vencido terremotos, inundaciones, erupciones y gobiernos malintencionados.

Ante todo Xela, aún sigue de pie.

Producto de esa identidad tan intrínseca, tan íntima, tan ligada a los colores, a esa historia de lucha, nace un símbolo, un equipo de fútbol, llamado Xelaju Mario Camposeco, tal como la ciudad es un equipo luchador, no es un equipo elitista, es un equipo que si ha ganado lo que ha ganado, es por que lo ha hecho como lo hace Quetzaltenango, luchando contra todo y ante todo, es un equipo curtido en el sufrimiento, para que los gozos sepan mejor.  Y yo rebasando las 2 décadas de vida, lo he visto decender 2 veces y campeonizar 3, es por eso que respeto aún más a mis mayores, porque para ellos el amor fue de mayor sacrificio, ellos vivieron al Xelaju que no era este multimediatico, con patrocinios, que es usual invitado en las liguillas, ellos organizaron maratones para ayudar al Club, ellos ayudaron a conseguir otros trabajos a los jugadores ya que el amor a los colores, no alimenta familias.

Ellos vivieron y sufrieron con el Club, algo a lo que todos tendríamos que estar acostumbrados, a que el Xelajú no es un Madrid, no es un Barcelona, que ganan todo, no es un Municipal no es un Comunicaciones que siempre tienen la mesa servida, para arrebatar.  Xelajú como nuestro Quetzaltenango ha sufrido, y ahora sufre ahora de un mal momento.

¿Tan cortos de memoria somos?

Si bien todos queremos un Club, que siempre este peleando arriba, peleando torneos, jugando torneos continentales, tenemos que darnos cuenta que hace falta mucho más que buenas intenciones, hace falta más que criticar en los medios de comunicación masivos y virtuales, hace falta más que sentirnos dueños de la opinión de las masas, solo por el hecho de estar detrás de un teclado, un micrófono o una cámara.

Quetzaltenango, tal como Roma, es la gente.

Y la gente de Xela nunca se rinde, siempre lucha, no ha esperado a que otros cambien las cosas, ha invitado al cambio mediante sus actos.  Y es por eso que siento tan triste, tan patético ver a gente que se hace llamar "Superchiva."  Espetando culpas, pidiendo que rueden cabezas ajenas cuando ni su rostro han mostrado en las gradas, pidiendo que otros hagan el cambio.  Cuando si algo tiene que saber un Quetzalteco, es ese legado de lucha, legado emprendedor, legado de lucha incansable, que cohesiona clases sociales, géneros, etnias, todo bajo un solo nombre y unos solos colores.

Patéticos aquellos que piensan que porque el equipo ha ganado 2 títulos en los últimos 6 años ya tiene que ser invencible, ya tiene que tener todo servido, que no puede perder, que hay que espetar, despotricar y abandonar cuando las cosas se ponen mal.  No señores, si bien es un principio que sienta las bases para obtener esa regularidad, no es mas que un cimiento donde empezar a construir, seguro que van a venir temporadas irregulares en el futuro, pero ¿como esperamos construír si a las primeras de cambio, ya estamos destruyendo?

Que cortos de memoria.

Me criaron en un hogar Quetzalteco, me enseñaron a amar a mi tierra por sobre todas las cosas, es por eso que me apasiona mi historia, mi legado y desde mi campo creativo que son las letras pongo mi granito como remedo de escritor que pretende devolver ese sentido de identidad.

Es por ello que insisto tanto en ese legado gallardo y aguerrido que tiene nuestra ciudad, porque ese es el legado que tenemos que mantener, el de no creernos dueños, sino el de ganarnos, el de sudar todo lo que hemos ganado.

No creernos dueños, no creernos amos.

Ser Quetzalteco significa lucha, significa trabajo, significa no abandonar.

Es por ello que Xela aún sigue de pie, tras tantos golpes.

martes, 27 de agosto de 2013

Siento Frío

Extrañar a alguien, es recordar lo vivido, congelar el tiempo, sin embargo esos momentos congelados, poco a poco calan y extrañas el calor de un abrazo, lo reconfortante de una compañía  el frío de la ausencia es lo único que queda si no hay reencuentros.

Siento el frío,
siento el hastío,
me esta dando hipotermia en el alma.

Sin la seda de tus manos,
sin el reflejo de
mi sombra en tus ojos.

Sin la luz de tus ojos,
negro obsidiana,
brillantes y letales.

Cortando la oscuridad.

Siento el frío,
de tu lado de la cama,
como abismo,
cada día,
cada invierno.

Siento frío y no tengo tu cuerpo
para cubrir mi cuerpo,
tu boca para cubrir mi boca,
tu tiempo para cubrir mi vida.

Quizás alla lejos,
tu también sientas frío.


martes, 16 de julio de 2013

Cambios

Parece lento, pero este año dentro de todas las cosas se destaca por la sutileza con lo que deja correr el tiempo y la rudeza con lo que deja caer los cambios.  Como si nada ya nos encontramos rebasando el primer semestre del año, !Y ya a mitad del séptimo!.

Muchos wake-up calls,  justos y no sutiles como tiene que ser una llamada de alerta para un cambio radical.

En solo un semestre, 
estuve a punto de morir, 
me enamoré, 
perdí a seres queridos, 
renuncie a mi trabajo, 
me desenamoré,
retome mis estudios, 
conseguí apoyo internacional... 

-Todo esto y a la larga sobreviví.- 

Todo es ganancia, 
Ahora respeto mi cuerpo, 
aprendí que el amor llega disfrazado, 
la familia no es eterna, 
aprendí, mi destino, lo forja mi fuego. 

Me dí cuenta que puedes dar todo
y aún así ella sigue en una espiral de egoísmo. 

Me dí cuenta que nunca es tarde, 
me dí cuenta de el poder del buen networking.

-Y a todo esto ahora me siento vivo.-

De esta experiencia se quedaron un par de letras rezagadas en mi memoria, una llegó sin razón particular caminando por un arenoso sendero camino a mi casa y la otra llego en un funeral.

426

Adiós viejo 426,
confidente,
testigo,
compañero,
casillero.

Abrí y guarde mis sueños,
por ganar un salario,
Abrí y guarde mis tertulias,
por 483 y sus ojos marrones.
Abrí y guarde los años,
de sol a sol, de voces sin rostro.

Adiós viejo cajón,
metálico,
melancólico,
fiel,
casillero.

El Roble

Ya la corteza está ajada por el tiempo,
perenne sigue de pie, gris, 
soportando el látigo del tiempo,
soportando el látigo del viento.

Y que soy yo, sino unas ramitas, 
creyéndose anchas por su follaje,
mi padre el roble, fuerte,
aguanta estoico, tormentas
que me aflojan las raíces.

Mi padre el roble, que dió todo,
por dos abetos en incertidumbre,
vaho que desaparece y forja destino.

Mi padre el roble, que compartió,
su cobijo, su sombra, sus ramas, 
su tiempo.

Lo compartió todo, aún a costa de él,
su juventud, su tiempo.

Mudo, sin palabras, solo los gestos,
quizá eso es de lo poco que heredé,
y así creo que es el amor, 
el amor no se habla, se demuestra.

Sabio mi viejo.

domingo, 23 de junio de 2013

Domingo Perfecto

-No hace falta mas que un reencuentro,  
para volver perfecto el mundo,
 aun que sea un instante.-






Un domingo cualquiera,
perezoso y reparador.
lluvioso y pacífico,
era una tarde de junio.

Y ahí me crispaste el destino,
vos y tu sombrilla azul,
bajo el pórtico de mi casa,
con un libro bajo el brazo,
ganaste mi imaginario.

Cómplice, armatoste de 
aluminio y nylon azul,
nos mantuvo abrazados,
a lo largo de aquel
menudo convite.

-Fiesta de San Antonio.-

Perdiéndonos en nuestras 
miradas marrones.

Nuestra metrópolis de piedra,
fue testigo aún fugaz el momento.

Intercambiando pasados,
mancomunando futuros,
de las manos tomados,
con aquella ilusión
que genera el amor
de reencuentro.

jueves, 30 de mayo de 2013

Buitre (por rutina)

Sobrevolando tu vida,
esperando, el cielo en círculos.
la ronda de amor torcido.

Vives, mueres,
siempre me das
las sobras de tu vida.

Intermitente te muestras,
mis esperanzas cargo al barranco.

Absurdo futuro el que me pintas.


domingo, 5 de mayo de 2013

Viajar contigo.

Exhalas mis suspiros,
desde el fondo, donde
el fuego arde, crispando
sentimiento fulgoroso.

El tambor retumba,
el retumbo, bum, bum, bum.
rompe el silencio.

Absorbo tu suspiro,
la fundición de cuerpos,
es lo único que se escucha,
negra la noche,
viste de misterio tu cadencia.

La luna viste de sensualidad las sombras.

De las olas,
la humedad, el ritmo, la persistencia.


Tus manos aran mi espalda.
Mis manos saben el camino de tus valles.

Viajar contigo,
eres viaje, transporte, destino.