
A la que esta alli,
sin robar el protagonismo;
la que siempre espera paciente,
al lado del diestro creador caótico.
A la que sostiene el bastón
de mis hojas, mientras
le hago cirugía al alma.
A la que fué discriminada
por su torpeza, pero bendita con
paciencia.
Hoy te doy las gracias sencillas y sinceras
pero siempre vitales.
Asi como lo eres tú.
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