Me adentraré en aguas misteriosas,
la vida, la vida, verde misterio es,
plumas a la deriva somos,
así fue todo hasta nuestro encuentro.
Orfeo seré, colono de tierras inhóspitas
Al cielo o al infierno, no abandono;
así sea la eternidad la que aguarde.
Moriré por mi santo y seña,
Darte los buenos días y asegurarme que así sean.
No poseo oro, tierras ni naves,
no soy adonis, eros, casanova.
Soy un simple marino en este mar de la vida.
Enamorado de las aguas y de sus tesoros.
Ciego navego tomando tu mano,
consciente de lo imposible, sirena.
Solamente Dios dirá, si encontramos puerto seguro.
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